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Reconquistarte-Feria de Artesanía

Después de meses crea que te crea, llegó el momento de anunciaros que este año Mar Antón Arts & Crafts participará en la feria de Artesanía "Reconquistarte" en el Paseo de Recoletos (Madrid), entre Calle Prim y Plaza de Cibeles.

Podréis venir a visitarnos del 23 de mayo al 7 de junio de 2017 al Stand 19, en horario de 11.00 a 15.00 y 17.00 a 21.30. ¿Os animáis?




(294) COMPLEMENTO INESPERADO- Escrito por Alfonso Cañizares Cimadevilla

Esta escultura, fue un encargo muy especial que me hizo Arantxa para homenajear a su marido el Dr. Michel Stephan y con la que disfruté mucho, tanto durante su diseño como durante su ejecución. 
Pero lo mejor de todo, fue ver la reacción de Michel al recibirla, su emoción al verla, eso....no tuvo precio.
Ahora, Alfonso Cañizares, la ha rescatado y escrito una bella historia en torno a ella, dándole un nuevo enfoque y valor. ¡Gracias una vez más Alfonso!

COMPLEMENTO INESPERADO
"Ya era inminente la «Primavera». Sí, digo bien: primavera con mayúscula a juzgar por la luminosa y cálida mañana de ese día en el que, arrastrando algún que otro achaque invernal, me dirigía a la consulta del médico de cabecera.
Nada de importancia que yo previera, pero molesto como una moscarda de verano posándose sobre los dedos de la mano izquierda paralizándolos. Deseché una mala postura nocturna, ya que el dolor reumático se atenazaba desde hacía semanas como esa visita inoportuna que proclama su ida, pero se mantiene en el quicio de la puerta devorando los minutos.
Dado el buen tiempo, decidí llegarme al consultorio dando un paseo: casi se podía ir en mangas de camisa. Una total incongruencia de propósito cuando el cuerpo pide, a gritos, tumbarse un rato al sol sobre el césped ornamental de algunas avenidas.
Disciplinado, deseché la idea; pero al igual que la inocente travesura infantil, intenté dar un rodeo por las calles del pueblo. Se respiraba una tranquilidad y un sosiego que se me antojaba un sacrilegio desperdiciar.
Así, me interné por unas callejuelas donde los tenderos departen sus cuitas apoyados en las puertas de sus establecimientos.
-¡Buenos días! -me saludaban los conocidos-.
-¡Qué! Buena mañana tenemos hoy ¿No? -les contestaba-.
-¡Aquí iba a estar yo si no me «inflaran» a impuestos! -respondían algunos-.
Sin embargo, reparé en una cara nueva: un jóven con la cara poblada por una cuidada barba, me sonrió amablemente, al escuchar los saludos a sus convecinos profesionales.
-Buenos días, a usted también -le dije-.
-Igualmente -contestó como un hindú o marroquí en un misterioso zoco, invitándome con ambos brazos la entrada a su nuevo local-; aunque su vestimenta profesional fuera una bata blanca.
Entre educadas sonrisas, pasé al interior. Se trataba de una pequeña tienda dietética con una gran zona dedicada a herbolario y en el que sus aromas, me transportaron lejos... muy lejos.
Bajados los tres escalones de la entrada, sorteé a mi derecha una estantería repleta por distintas clases de miel, perfectamente envasadas. La luz indirecta que traspasaba el escaparate, daba al local una luminosidad ambarina que invitaba al misterio. A dos pasos escasos, el olor a ajedrea, tila, jengibre, canela, salvia, manzanilla, cayena, té y todos aquellos que se puedan esperar de un comercio así, invadieron mis fosas nasales de tal manera que no entendía, al abrir los ojos, la falta de un fez o un turbante sobre la cabeza de aquel hombre, a quien sólo le faltaba dos tonos tostados más sobre la faz rodeando su nacarina sonrisa. Pero contrariamente a mi explosiva imaginación, la realidad le asemejaba más a un farmacéutico nutricionista.
-¿Qué le ocurre en la mano? -preguntó al ver cómo masajeaba inadvertidamente mi mano izquierda-.
-¡Nada! No se preocupe, gracias... Cosas de la edad...
-¿Reuma, quizá? -insistió lo más amablemente posible-.
Dada su franqueza, parecida al de un amigo con el que me pudiera cruzar, contesté con un breve relato sobre mis males y el propósito de mi inopinado paseo.
-¿Y va usted al médico por algo normal...? -preguntó sorprendido-.
-Pues ¡Ya ve! ¡Qué remedio! Soy escritor y necesito de mi mano que...
-¡Ningún problema»! -me interrumpió, nuevamente sonriente, con cara de verdadera preocupación- Una semana cubriéndose con «SOA» y volverá a escribir...
Su última frase comenzó a flotar entre mis inmediatos pensamientos y los aromas desplegados por la tienda. Algo en el brillo de su mirada me indujo a dejarle hablar, convenciéndome de las ventajas del producto.
-¡¡¡¿¿¿SOA???!!! ¿De qué me habla...?
-¡«Mon dieu», caballero! Un remedio largamente elaborado de Sílice Orgánico Alimentario. Ingerido o en uso tópico, es perfecto para erradicar sus dolencias y otros desajustes más del cuerpo humano.
Desconozco quien ha jugado al mus o al póker -por ejemplo-, pero aquello sonó como un envite en toda regla, empecé a escuchar con atención haciendo que mi confianza fuera en aumento...
De una estantería me alargó una muestra envasada en un frasquito cristalinamente marrón indicándome que tapara por las noches mis dedos en una gasa empapada con aquella sustancia. En la etiqueta rezaba «Complemento alimenticio» y se nombraba a un tal doctor Michael Stephan con varios galardones farmacéuticos por más de treinta años de actividad. Antes de escuchar mi educada negativa, soslayó que se trataba de una muestra gratuita a prueba.
De esto ha pasado un mes, mal contado y de no ser por mi suerte aquella mañana, pudiera ser que hoy no hubiera escrito esta historia. Me despido: la solución del frasco se ha terminado y debo bajar a proveerme de un envase más grande, no vaya a ser que...
¡Gracias, Michel, por tantos años de investigación!"
© Alfonso Cañizares C.
Dedicado a Mar Anton,
modeladora y ceramista;
y al Dr. Michel Stéphan
«Escultura homenaje al SOA»
[Silicio Orgánico Alimenticio - Dr. Michel Stephan]
Mar Antón Hernán-Pérez (1975- ) España
https://www.facebook.com/marantonceramicaymadera
http://www.ceramicaymadera.com/
http://www.maranton.net/

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