PIT FIRING

El sábado pasado conseguimos ponernos de acuerdo y quedamos para hacer una cocción pit firing en el taller "El Alfar de A". En lineas generales y para ser la primera vez, la cosa no salió del todo mal, excepto porque "lumbreras" de mí, se me occurrió añadir varias "sales" a mis piezas, por aquello de ver qué pasaba, y me da en la nariz que algunas de ellas, en concreto el sulfato ferroso y el cloruro férrico hicieron de las suyas, ya que las piezas a las que apliqué estas sales estaban totalmente destruidas. Esto no hubiera tenido mayor importancia, si no fuera porque no contentas con atacar mis piezas, se ensañaron también con las de al lado, es decir, las de algunas de mis compañeras, que aunque no pudieron destruirlas del todo, sí les causaron destrozos importantes.

Moraleja: Si quieres experimentar, pero ignoras, como en mi caso, el comportamiento de ciertos productos químicos, búscate un sitio aparte donde hacerlo, y no pongas en peligro el trabajo de los demás.

Dicho esto, paso a contaros los pasos que seguimos para realizar la cocción:

Materiales empleados:

- Piezas de gres (preferentemente) o refractario blanco muy, muy bruñidas cuanto más mejor y bizcochadas.
- Lana de acero
- Sulfato de cobre
- Agua caliente
- Trapos de algodón (se pueden usar esas camisetas viejas que uno tiene por casa y no sabe muy bien qué hacer con ellas).
- Viruta

Para empezar, se debe habilitar un "recipiente" donde hacer la cocción, bien puede ser con un bidón, cavando un hoyo-zanja en la tierra, o como hicimos nosotros, con ladrillos (veasé la foto):




 Después se cogimos la lana de acero y envolvimos las piezas con ella.




Mezclamos el sulfato de cobre con agua hirviendo, la proporción que empleamos fue de 200gr de sulfato por cada litro de agua. Esto es lo que dará los tonos rojizos a la pieza.





Una vez tenemos la mezcla preparada, ponemos un trapo de algodón en un recipiente y sobre el trapo colocamos la pieza envuelta en la lana, después vertemos el líquido sobre la pieza, el efeto es inmediato, ya se puede ver cómo la lana cambia de color.



Una vez tenemos todo bien empapado, lo envolvemos con el trapo, lo atamos y lo pusimos en el "horno" y tapamos bien con viruta y así sucesivamente con todas las piezas. También lo he visto hacer con madera, ramas, etc. supongo que de lo que se trata es de conseguir una buena fogata.





Una vez todas las piezas estuvieron dentro, encendimos el fuego.






 Un "fantasma" veló toda la noche para que el fuego no se apagara, jejejejeje. Si no disponéis de uno, no os preocupéis, no es un material imprescindible para realizar la cocción. De echo, no realizó su trabajo demasiado bien, porque hubo zonas del horno que no se quemaron totalmente. Algo de culpa debió de tener la tromba de agua que calló por la noche.


Y este fue el resultado, como vereis hay piezas que se quedaron algo amarillas, son las que no quemaron bien.








¿veis el desconchón que tiene la pieza (parece metralla)? pues creo que las culpables fueron mis "maravillosas" sales.








Comentarios

  1. que increíble experiencia...me parece bellisimo la textura de las piezas, felicitaciones y muchas gracias por compartirlo.

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  2. Gracias Natalia, esperamos poder repetir pronto, a ver si con un poco más de suerte las piezas no se desconchan.

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